A=A ^ ¬A La realidad desde otra perspectiva.

Si tomamos el principio de identidad A=A (que en la lógica formal expresa: todo es lo que es o todo ente es idéntico a si mismo); no decimos nada de la cosa a la que nos referimos y que; además queremos paradógicamente determinar, clasificar o identificar…valga la redundancia. Pues, A es A, de eso no cabe duda; casa = casa y en esta circunstancial la igualdad viene dada semánticamente por el verbo ser, con las variedades gramáticales y de acción que el caso lo requiera; verbos que indiquen cualquier tipo de acción.
La realidad es algo a lo que todo filósofo sea de la corriente que sea ha querido acceder, y darle sentido. El filósofo Clement Rosset no es la excepción. Para él la realidad se compone de las cosas y sus imágenes, por un lado la cosa es algo singular y simple que no necesita de su doble, las imágenes son los dobles de esas cosas, los reflejos que son necesarios para que el ser humano pueda acercarse a la cosa de una manera en la que la cosa misma no quiere estar involucrada.
“El que la representación sea una imagen-y no la imagen originaria misma- no significa nada negativo, no es que tenga menos ser, sino que constituye por el contrario una realidad autónoma”[1] Hans Georg Gadamer.
En principio para poder referirnos a la filosofía de Hegel y su concepción de la unidad, debemos delimitar los términos que usualmente emplearemos en dicho campo, términos como Ser, Nada, Ser determinado, Infinito, finito, devenir y negación. Para este autor cuando nos referimos al Ser no estamos refiriendo en primera instancia al ser por excelencia indeterminado, es un ser que es acto puro en la medida que nada lo determina, y perfecto a la vez, dicho ser es descrito de la siguiente manera en la Ciencia de la Lógica: “Ser, puro ser- sin ninguna otra determinación. En su inmediación indeterminada es igual sólo a sí mismo, y tampoco es desigual frente a otro; no tiene ninguna diferencia, ni en su interior ni hacia lo exterior, Por vía de alguna determinación o contenido, que se diferenciara en él, o por cuyo medio fuese puesto como diferente de otro, no sería conservado en su pureza. Es la pura indeterminación y el puro vacío – (…)El ser lo inmediato indeterminado, es en realidad la nada, ni más ni menos que la nada”[1]